Admisión Unison 2019

Ultimas Noticias

CARRUSEL: La cantera de escándalos del ayuntamiento, inagotable


La cantera de escándalos
del ayuntamiento, inagotable

Lamentablemente para los navojoenses, el desgarriate que se carga la alcaldesa Rosario Quintero Borbón no sólo está lejos de terminar, sino que tiende a agravarse, ahora rebasando lo administrativo para llegar a las esferas judiciales.
Gustavo Valenzuela: foco de escándalo
Y es que Gustavo Valenzuela Salazar, titular de la oficina que el ayuntamiento tiene como enlace con la Secretaría de Relaciones Exteriores, está a punto de pasar lista de presentes, primero en una barandilla de comandancia policiaca y luego en un Cereso, porque hacia allá lo encaminan los actos de acoso y hostigamiento a los que ha sometido a personal femenino bajo su cargo.
Como sucede siempre en estos casos, por la necesidad de trabajar, por pudor y por temor, las damas afectadas aguantaron esperando que alguien metiera en cintura al abusivo sujeto, pero está visto que aquí la cobija de la complicidad y la impunidad  alcanza para muchos y nadie se dignó prestarle oído a sus quejas.
Como instancia defensora decidieron recurrir al sindicato municipal, pues para entonces y por la tirria de quien arremete contra quienes no acceden a sus deseos, Valenzuela Salazar ya había despedido a una de sus compañeras y removido a otra.
Jesús Guadalupe Morales: inepto
El sindicato llevó el lastimoso y vergonzoso asunto a las manos del Secretario del Ayuntamiento, el inepto Jesús Guadalupe Morales Valenzuela, sólo para recibir como respuesta el desdén hacia las quejosas y el respaldo al funcionario impugnado, nada de extrañar en quienes han hecho de la negligencia y la irresponsabilidad las normas de este trienio.
En vísperas de que pise territorio sonorense el presidente Andrés Manuel López Obrador, “Chayito” Quintero y su lambiscón poeta de cabecera acaban de soltarle otro baldazo de lodo a una administración que desde la marca de Morena se promovió como garantía de rectitud y excelencia, sólo para evidenciar en apenas 6 meses de gobierno que llegaron con las peores mañas de todo aquello que tanto criticaron a sus adversarios políticos.
Aquí las mujeres acosadas esperaban que, por ser mujer, recibirían de la alcaldesa por lo menos la consideración de ser escuchadas, pero ingenuamente se toparon con la cerrazón de quien se considera perfecta y por añadidura extiende su presunta perfección a sus corifeos más cercanos, a los que, por supuesto, considera como lo mejorcito que pudo escoger.
Y no, no se ve cómo la maestra puede enderezar el rumbo, cuando su soberbia y su prepotencia lejos de ceder se acrecientan y bajo ese manto encontraron cómodo cobijo quienes desde hace rato le agarraron “el lado”, pues saben que metiéndole dos libras de aire la tendrán incondicionalmente de su lado, porque a la dama lo que le encanta es la lisonja y el culto a la personalidad. Obviamente, a la suya.
(Ahora que Gustavo Valenzuela Salazar anda en esos trances, el que de pasadita debería parar oreja es el flamante delegado de Relaciones Exteriores en Sonora, Benjamín Hurtado Aguirre: no vaya a ser que alguien se confunda y crea que él está designando a funcionarios de tan bajos instintos).
“Chayito” Quintero: se llena de caldo flaco
Vividor de vanidades…
Precisamente el conocimiento sobre esa proclividad de la alcaldesa a la lisonja es el único mérito que sostiene en su cargo a Jesús Guadalupe Morales Valenzuela, que puede pasar más como valet personal, maquillista o encargado de imagen que como Secretario del Ayuntamiento.
En tal encomienda ha resultado una nulidad, pues no sólo ha sido incapaz de evitarle problemas a la alcaldesa –que de por sí se los agencia solita-  sino que además se los genera, como en el más reciente caso con la visita del autoproclamado “Comandante Cobra”, un mitómano charlatán a quien Morales Valenzuela le abrió las puertas de la presidencia para que “Chayito” Quintero hiciera un sonoro ridículo recibiéndolo como si fuera el Secretario General de la ONU, cuando no pasa de ser un estafador con negros antecedentes criminales en México y los Estados Unidos.
Un gazapo de esas dimensiones hubiera ameritado un cese fulminante de quien se supone debe cubrir bastante terreno como operador político –dentro y fuera del gabinete-, pero no sucedió así con Morales Valenzuela, como no ha sucedido tampoco por los constantes encontronazos de la alcaldesa con el Cabildo, originado en parte por su estilo arrogante y atrabiliario y en parte porque su Secretario es incapaz de dialogar y lograr acuerdos con los regidores, a los que está convencido de que puede doblegar siempre con el ninguneo.
Bajo esa tónica, a nadie debe extrañar que la alcaldesa y su equipo más cercano sigan por la ruta de la confrontación, como acaba de pasar también con el tema de los camiones recolectores de basura, donde los regidores asestaron el enésimo garrotazo a la alcaldesa rechazando su aberrante intento de comprar chatarra de segunda mano, no nuevos como le fue autorizado por ley en el presupuesto.
No por nada cunde entre los ediles la propuesta de pedir la cabeza de Morales Valenzuela, porque en vez de ayudar a la buena marcha del ayuntamiento le está estorbando. Nunca ha sido un interlocutor válido, que sepa conciliar y evitar conflictos; antes bien, los genera, llevándose entre los pies a la musa de sus poéticas creaciones.
Igual le estorba a “Chayito” Quintero, pero está visto que mientras le dedique poesías (“ternuritas”, le llamaría López Obrador) le grabe zalameros videos de imagen en sus giras y le aplique su cotidiana dosis de aire comprimido, ahí seguirá, porque simple y sencillamente a la maestra le encanta que le sirvan platos y más platos de caldo flaco.
Lástima por Navojoa…

No hay comentarios.