Admisión Unison 2019

Ultimas Noticias

CARRUSEL: “El Pato” de Lucas y la lotería; Munro y los sueños guajiros…

Ernesto de Lucas: que le pregunte a López Nogales
“El Pato” de Lucas y la lotería;
Munro y los sueños guajiros…
Cuando uno escucha las más recientes declaraciones de los diri-gerentes formales del PRI y el PAN en Sonora respecto a la situación de sus partidos y sus “gallos” para el 2021, podríamos pensar que parecen participantes estelares en un concurso de humor negro. O que viven en otro mundo, que sólo ellos ven dorado.
El que hasta el momento no ha tomado su turno, quizá porque todavía andan entretenidos –y jaloneándose entre tribus- para asumir el control absoluto del gobierno federal, es Jacobo Mendoza Ruiz, el diri-gerente formal de Morena en el estado, pero seguramente ya le tocará, porque de estas danzas de la especulación política nadie escapa.
Decimos diri-gerentes porque ya se sabe que cada cual responde a sus mandantes, y no precisamente las bases, que las más de las veces sólo sirven para rellenar empalagosos discursos de elogios a una democracia que ni sus propios militantes ven y mucho menos pueden atestiguar.
A Ernesto “El Pato” de Lucas y Ernesto Munro les dio por barajar sus posibles cartas, y aquí, amable lector, es donde decimos que las cosas toman tinte de humor negro, porque de plano ¡están saliendo con cada puntada!
En ese terreno, sin duda, el mejor de ellos es “El Pato” –nada extraño, ocurrente y aventado como es-, quien parece haberse tomado muy a pecho el discurso que le palomearon desde palacio de gobierno con aquello de ser “más revolucionarios que institucionales”, y previo rollo de que ahora sí el partido se la llevará de manita sudada con sus militantes y consultará hasta con el bolero de la esquina (!ándale pues!), enlista por lo menos a 4 con posibilidades de embolsarse la candidatura grande.
Oooobviamente y ante la salida de Ricardo Bours Castelo, el que encabeza la lista es Ernesto “El Borrego” Gándara, a quien su propio partido le ha recetado ya dos sentones.
Cierto: como López Obrador, el ex senador espera que la tercera sea la vencida, con la enorme diferencia de que el porfiado tabasqueño se la jugó tres veces, pero en la elección constitucional, mientras que el sonorense se ha quedado dos veces en la orilla…de su propio partido. Ni siquiera lo han aventado al ruedo grande, pues. Por algo o “por alguien” será.
Si no son pocos los priistas que sospechan de una tercera zancadilla, el propio “Borrego” tampoco deja de olfatearla, ni su opción de buscarla por fuera como lo señaló meses atrás ante periodistas:
“Me gustaría participar con mi partido renovado, pero no cierro ninguna posibilidad”.
Al PRI ya se le fue Ricardo Bours. ¿Será factible que se le vaya también Gándara? En sus propias palabras, no sería descartable ni de extrañar, aunque sería como aplicar por fuera el llamado a ser “más revolucionario que institucional”.
Como para presumir que hay cantera suficiente, “El Pato” de Lucas enlista también al hoy Secretario de Gobierno Miguel Ernesto “El Potrillo” Pompa, al diputado Rogelio Díaz Brown, a Carlos Ernesto Zataráin González y al diputado Rogelio Díaz Brown, y como por no dejar a la Jefa de Oficina de la Gobernadora, Natalia Rivera, “más los que se acumulen”. Curiosamente, De Lucas no menciona para nada a Sylvana Beltrones. ¿La sentaría su papá luego de que no fue capaz de ganar por mayoría la Senaduría?
Con el natural riesgo de equivocarnos, de momento a la cuadra priista no se le ve estatura para lo que viene.
Con más trayectoria política se ven Pompa y Zataráin. De ellos, “El Potrillo” ya mordió el polvo allá en el 2006 en una elección menor, por la alcaldía de Nogales, donde le pasó por encima el panista Marco Antonio “El Cacahuate” Martínez Dabdoub, y al “Bebo” Zataráin no faltará quien le saque asegunes en la llamada “Estafa maestra”, porque cobró y muy bien en una Dirección General cuando doña Rosario Robles Berlanga convirtió aquello en un fenomenal manoteadero que aún no se aclara, con procesos penales pendientes.
Además, con perdón de los voluntaria o involuntariamente involucrados en las listas, más allá de las currículas necesitarán una alta dosis de carisma y vagancia para retener la gubernatura, porque desde que llegó López Obrador a la Presidencia, esa parece ser la fórmula mágica y lo seguirá siendo mientras el tabasqueño no se desinfle. Y no se ve cómo, porque según las encuestas mantiene a este país en una especie de embrujo, un pesado embeleso cuyos efectos bien pueden arropar otra vez a quienes competirán bajo la marca del Presidente-predicador en el 2021.
Cualquier que sea ungido en el tricolor sudará sangre, porque con Alfonso Durazo o con cualquier otro, Morena llegará “embalado” buscando arrebatar la joya de la corona. Con el empuje y la aureola de un Presidente fuerte, los morenos hasta se pueden dar el lujo de recurrir al tombolazo, como dijo Ricardo Bours en una pincelada de humor hace unos días.  
Si el 2018 el PRI recibió una arrastrada de aquellas en Sonora, con todo y la buena imagen de la Gobernadora a mitad de su sexenio, el 2021 podría ser catastrófico porque la gubernatura se pintaría de guinda.
Volviendo al “Pato” de Lucas, lo que suena más falso que un billete de 30 pesos en su discurso es su autodescarte, porque según él “No podría, no puedo ser juez y parte en el proceso de selección de candidatos; eso es definitivo”.
Lo único definitivo, y lo sabe bien, es que a quien tiene el poder no se le dice que no, menos cuando llegan las benditas palabras.
Si de aquí a allá la Gobernadora sopesa que el más “revolucionario” y capaz de tirarle a las escopetas será él, ¡qué consulta ni qué las hilachas! En cuanto le suene el teléfono rojo desde palacio tirará el arpa, armará la tramoya y las “bases” enloquecerán para que las encabece, porque como él definitivamente no habrá otro.
Si no lo cree, que le pregunte a Armando López Nogales cómo se sacó la lotería desde la gerencia del PRI Estatal en tiempos de Manlio.
Previo aviso de quien mandaba, López Nogales tiró al bote de la basura la cachucha de árbitro y se puso la de sucesor, en aquellos tiempos cuando todavía el destape del PRI garantizaba la victoria automática.
¡Qué tiempos aquellos, señor don Simón!
PAN: Más sonantes que militantes…
Por lo que toca a Ernesto Munro, no quiso quedarse atrás y se sacó de la manga un verdadero mazo de cartas. En ellas hizo un revoltijo de dulce, de chile y de manteca, aunque se cuidó bien de decir que son ellos quienes la buscan…no precisamente con su aval.
Ernesto Munro: no se ve cómo revivirá un cadáver
Aquí, según Munro, casi casi tendrán más aspirantes que militantes, aunque “modestamente” echa por delante a ocho: Damián Zepeda, Florencio “Chito” Díaz, Enrique Reina, Damián Zepeda, Cuauhtémoc Galindo, Luis Serrato, Héctor Larios y Raúl Silva Vela.
¿Y Toño Astiazarán, el priista que tiró el arpa tricolor para buscar una senaduría que nunca llegó el 2018? Pues Munro dice que anda en las mismas, con la salvedad de que están esperando su formal afiliación al partido…la cual no necesitó para ser postulado la pasada contienda electoral bajo la alianza PAN-PRD.
Pues con Astiazarán o sin él, francamente se antojan demasiados. Como para que la contienda interna del PAN se convierta en una verdadera cena de negros, de lo cual debe estar muy consciente el propio Munro porque él mismo arribó al cargo luego de un proceso plagado de irregularidades que hasta se fue a tribunales.
Si en el PRI sudarán sangre para retener la Gubernatura, no se ve de plano cómo podrá el PAN meterse a la pelea, primero por el pesado lastre que le sigue significando Guillermo Padrés y su desastroso sexenio, luego porque Munro llegó con calzador provocando más fisuras de las ya existentes y después porque la estampida de reconocidos militantes no se detiene.
Francisco García Gámez es el más reciente de los que han salido, protestando porque el partido perdió su rumbo original y quedó en manos de unos cuantos. Así se fueron Gustavo de Unanue Galla, David Figueroa Ortega y otros, dejándole a Munro prácticamente un esqueleto a ver si es capaz de revivirlo.
Aún sumido en su sueño guajiro, el hombre de Puerto Peñasco se dice comprometido a que el PAN elegirá a su candidato mediante votación libre y democrática.
“Soy amante de la democracia, soy amante de la libertad; yo me formé en un Partido Acción Nacional en donde las elecciones se dirimían o se hacían por medio del sistema democrático, yo no aceptaré otro método como Presidente”, dice.
Menudo paquete tendrá Munro, porque al natural juego y golpeteo entre las distintas facciones panistas, se sumará ahora el retorno de Guillermo Padrés, que seguramente no viene dispuesto a sentarse en una butaca a ver una función en la que bien puede meter mano.
Veremos y diremos, estimado lector, pero de lo que no hay duda es que el 2021 ya está aquí, con un caballo en el arrancadero, por lo pronto sin cuadra patrocinadora: Ricardo Bours Castelo.

No hay comentarios.